Alejandra Riera Catalá

Psicóloga infantil y juvenil 

Soy madre de dos niños que son el motor de mi vida, para mi lo más importante es la paz y la armonía dentro de la familia.
Me muevo por las emociones aunque con los años he aprendido a gestionarlas para que no gobiernen mis decisiones, me dicen que soy empática, extrovertida y “echada para adelante”. En muchas ocasiones me han dicho que tengo una forma de ser arrolladora, y la verdad es que no dejo indiferente a nadie.
Soy consciente de que cometo errores como todo el mundo y que me queda mucho por aprender, por ello trato de escuchar a los demás, aprender de las críticas constructivas, abierta a consejos, ideas nuevas y a pedir perdón y rectificar cuando me equivoco.

Estudié psicología porque me encanta ayudar a los demás y porque me intriga saber cómo se mueven las mentes. Además es una profesión que te permite seguir creciendo a todos los niveles y eso me motiva para seguir estudiando.
Elegí la especialidad de infancia porque creo que son la base de la sociedad y el futuro de la misma. Y como muy bien dice Frederick Douglas, ” Es más fácil construir un niño fuerte que arreglar un adulto roto”.
Dentro de esta especialidad también hice la de Desarrollo infantil y atención temprana, ya que creo firmemente en la igualdad de oportunidades para todos los seres, y en la plena inclusión de las personas con discapacidad. De hecho, a este respecto durante mi estancia en el tanatorio, me ofrecieron ser profesora voluntaria para formar a los opositores de la OPE Auxiliar en educación especial, y durante dos años pude compartir con ellos mis conocimientos sobre el tema, de ellos aprendí muchísimo y fue mi salvavidas durante la pandemia.

Estos dos últimos años los he pasado trabajando en los servicios funerarios de Alicante, lo que me ha permitido aprender lo frágil que es la vida y que la muerte no espera a que cumplas con tus objetivos o sueños, he aprendido que HOY es un regalo y que no tenemos que dejar un “Te quiero”, “Lo siento”, un beso… para luego, porque luego no sabemos si podremos o no. Otra cosa que he aprendido es que muchas veces, lo único que necesita una persona que está en duelo es sentirse acompañada y que los silencios hablan muchas veces. Y de lo importante que es trabajar en equipo, la comunicación fluida y el apoyarte en los demás al igual que los sostienes tú para que todo salga bien.
Y por supuesto me ha dado otra visión de la pandemia.

Para mi formar parte de vuestro equipo es un sueño hecho realidad, mi balance de 2021 no podía ser mejor, tanto por Espiral como por Creciendo y todas las personas que lo componen. Me siento muy afortunada de estar aquí, y estoy dispuesta a darlo todo para estar a la altura.

Mi Lema

La constancia es la base del éxito.”