En el momento que entramos en otoño-invierno aumentan las infecciones en los niños, sobre todo respiratorias, pero también gastrointestinales...

Cuando van pasando los meses de diciembre, enero, febrero y veis que vuestros hijos están malos con mucha frecuencia muchas veces nos preguntáis con mucha preocupación a los pediatras sino habrá algo más, pues están “siempre malos”.

Me gustaría explicaros que es lo habitual, para disminuir esta preocupación: un niño sano, que no tenga ninguna enfermedad que le predisponga a tener más infecciones puede tener entre 6-8 infecciones respiratorias al año, pero si este niño además va a guardería, tiene hermanos… pueden aumentar hasta 10-12; que además se van a concentrar en estos meses de otoño e invierno; aproximadamente un 25% de los niños, es decir uno de cada cuatro va a estar malo con infecciones respiratorias recurrentes, siendo una de las causas por la que venís al pediatra con más frecuencia.

Estas infecciones generalmente suelen ser virales, transitorias y sin riesgo, generalmente duran pocos días y no necesitan tratamiento antibiótico. Con la evolución vemos que el niño crece bien, y que entre los episodios o una vez pasados estos meses su exploración es completamente normal.

 

Sólo con determinados factores, ante estas infecciones los pediatras nos preocupamos y consideramos que es necesario un estudio más exhaustivo, como por ejemplo: si se estanca el crecimiento o pierde peso; si las infecciones son más graves y precisan ingreso en varias ocasiones, si están producidos por gérmenes que habitualmente no producen infecciones en niños sanos… en estos casos sí nos plantearemos realizar determinadas pruebas al niño.

Y ¿existe alguna forma de disminuir estas infecciones?, pues no hay remedios mágicos, sí son importantes una serie de normas básicas: como el lavado de manos, debemos enseñarles a nuestros hijos a lavarse las manos habitualmente y cuando tosa, cuando estornude, antes de comer, después de ir al baño. Una alimentación adecuada también es importante. Evitar el contacto con gente enferma  y si nuestro hijo está enfermo debemos dejarle en casa para facilitar su completa recuperación y evitar la propagación.

Si tu hijo está siempre malo y teniendo un invierno con múltiples infecciones y algo te preocupa, no dudes en consultar con tu pediatra que será el que mejor sabrá orientarte y ver si entra dentro de lo normal o hay algún signo de alarma preocupante.

 

BIBLIOGRAFÍA:

Méndez Echevarría A, Del Rosal R. Sospecha de Inmunodeficiencia Primaria. Orientación diagnóstica y manejo básico. Manual de diagnóstico y terapéutica en Pediatría. 6º Edición. Editorial Panamericana; p. 161-8

Méndez Echevarría A. El niño con infecciones de repetición. Pediatra Integral. 2018; XXII(5):219-228.

Chicoulaa B, Haas H, Viala J, Salvetat M, Olives JP. How French general practitioners manage and prevent recurrent respiratory tract infections in children: the SOURIRRE survey. Int J Gen Med. 2017; 10: 61-8.

Hernández-Trujillo VP. Approach to Children with Recurrent Infections. Immunol Allergy Clin North Am. 2015; 35: 625-36.

Autor

Dra. Gema Tesorero

Coordinadora médica y Pediatra - Centro Creciendo Madrid

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