Hay sonrisas que te cambian el día. La de mis hijos, por ejemplo, me recuerda a diario por qué elegí dedicarme a lo que hago: ayudar a otros a reconectar con lo que les da sentido, calma y alegría.
Soy psicóloga por vocación: me licencié en la Universidad Autónoma de Madrid y desde el principio supe que quería especializarme en infancia y adolescencia para poder acompañar a quienes están construyendo las bases de su identidad y su bienestar.
Desde entonces he tenido la suerte de acompañar a familias, niños y adolescentes en diferentes momentos de sus vidas. Actualmente trabajo en un colegio, dando clase en bachillerato y ejerciendo como orientadora educativa. Me fascina acompañar a mis alumnos en su día a día; les estoy profundamente agradecida por enseñarme tanto y por ayudarme a ver la vida con una pasión renovada cada mañana.
Hace unos años decidí realizar el Máster de Psicología General Sanitaria para poder profundizar en los problemas que veía en mi práctica diaria. Mi experiencia en diferentes clínicas ha completado mi visión y ha reforzado mi compromiso con una psicología rigurosa, ética y centrada en la persona. En consulta intento crear un espacio seguro, donde las personas puedan ser ellas mismas y trabajar juntas hacia una vida más valiosa. Es un verdadero regalo que familias, niños, adolescentes o adultos, me permitan acompañarles en sus procesos de crecimiento.
Además de la psicología, hay otras cosas que me definen: el deporte, que me ha enseñado disciplina, esfuerzo y resiliencia; la curiosidad por seguir creciendo, que me mueve a seguir formándome; y mi familia, que es mi motor. Ser madre ha sido una de las experiencias más transformadoras de mi vida, y me inspira cada día a mirar el mundo con ternura y coraje.
Desde que me licencié, entiendo mi profesión como un camino de aprendizaje continuo- Actualmente estoy realizando el máster en Neuropsicologías Clínica para seguir comprendiendo mejor la complejidad del ser humano y enriquecer mi forma de acompañar a quienes confían en mi.
Hoy, me uno con ilusión al equipo de Centro Creciendo, rodeada de profesionales de los que seguir aprendiendo, con la disposición de estar presente cuando más se necesita.
Creo en una psicología viva, cálida y comprometida. Y estoy aquí para sumar.