Las deformidades craneales posturales, como por ejemplo la plagiocefalia y la braquicefalia, son muy frecuentes en recién nacidos. Ocurren porque el cráneo de los bebes es muy blando y deformable para poder atravesar el canal del parto y posteriormente permitir su rápida expansión en volumen en los primeros meses motivada por el crecimiento cerebral. Por tanto, las fuerzas externas pueden moldearlo.