9 consejos para prevenir la selectividad con la comida

¿Podemos prevenir que nuestro hijo/a sea selectivo con la comida? En términos generales sí. La selectividad alimentaria tiene una base genética y biológica, pero los factores ambientales tienen un peso mucho más importante.

En nuestro centro, ayudamos a familias cuyos hijos, por distintas circunstancias, no han aprendido a comer una variedad de alimentos adecuada para su crecimiento y desarrollo. Sabemos lo importante que es este acompañamiento, pero también somos conscientes de que muchas de estas situaciones podrían evitarse si las familias contaran con las herramientas y conocimientos adecuados desde el inicio de la alimentación complementaria.

Por eso, queremos ofrecerte la información necesaria para que puedas afrontar con seguridad y confianza esa maravillosa etapa: enseñar a tus hijos a alimentarse correctamente.

Por ejemplo, si tu hijo tiene dificultades de integración sensorial o problemas oro motores, el proceso de aprendizaje será más costoso, pero eso no quiere decir que esté todo perdido, o que no se pueda hacer nada. Eso sí, su esfuerzo y vuestra implicación para enseñarle a comer tendrá que ser mayor.

Ser quisquilloso con la comida es algo común en la infancia, pero con algunos hábitos y enfoques adecuados, es posible prevenir que esta etapa se alargue demasiado o se convierta en un verdadero problema.

Desde la Consulta de Alimentación de la Dra. Carolina Imedio, pediatra en Centro Creciendo Madrid, os compartimos una serie de consejos prácticos y fácilesde aplicar para fomentar que vuestros hijos e hijas tengan una relación sana con la comida desde los primeros años. Porque educar el paladar también es parte del cuidado de la salud.

¡Vamos allá!

  1. INTRODUCE LOS SÓLIDOS NO MÁS ALLÁ DE LOS 8-9 MESES

De lo 6 a los 10 meses es un periodo sensible para la adquisición de las habilidades para masticar. Y es que la masticación, al contrario que la succión, no es una capacidad innata, sino aprendida.

¿Y cómo podemos saber si nuestro hijo o hija ya está preparado para tomar sólidos?

  • Sostiene la cabeza erguida
  • Se mantiene sentado
  • Coordinación ojos-mano-boca: lleva su mano a los alimentos que ve, los coge y se los lleva ala boca
  • El reflejo de extrusión ha desaparecido: cuando introducimos algo en la boca de un bebé de tres o cuatro meses, automáticamente lo expulsa sacando la lengua. Esto es el reflejo de extrusión, un mecanismo protector que evita atragantamientos.
  1. INTRODUCE MÁS PRONTO QUE TARDE VARIEDAD DE SABORES Y TEXTURAS

El comer es un aprendizaje, y las preferencias alimentarias se basan en lo que nos es familiar. Expón de manera repetida a todos los grupos de alimentos.

Recuerda que a partir de los 18-24 meses prácticamente todos los peques entran en una fase de neofobia (¨miedo¨ o desconfianza hacia alimentos nuevos), por lo que a partir de esa edad te va a suponer más esfuerzo introducir alimentos a los que no se haya familiarizado previamente. Como guía, intenta que coma entre 50-75 alimentos a la edad de 12-15 meses.

  1. SIGUE OFRECIENDO, AUNQUE RECHACE

Es normal que tu peque rechace inicialmente alimentos nuevos, especialmente del grupo de las verduras. Pero eso no quiere decir que no pueda aprender a que le gusten. Sigue exponiendo, aunque no los coma. Que los vea, toque, chupe, etc. son experiencias que suman.

  1. EVITA OFRECER ALIMENTOS AZUCARADOS ANTES DE LOS 2 AÑOS

Los niños vienen de fábrica con un gusto innato por lo dulce. En cambio, los sabores amargos les cuestan más y deben ¨aprender¨ por familiarización a que les guste.

Si les ofrecemos de forma habitual alimentos azucarados, favoreceremos esa apetencia natural por lo dulce en detrimento de otros alimentos más nutritivos.

  1. EJERCE UNA ALIMENTACIÓN PERCEPTIVA

Durante el acto de comer, estate presente y atenta a las señales de hambre y saciedad de tu peque, y no las ignores. La presión, chantaje, premiar o restringir como mecanismo de control es totalmente contraproducente. Si tu objetivo es que tu peque crezca con una relación amigable con la comida y su cuerpo, y que sepa hacer elecciones alimentarias adecuadas, esas tácticas te alejan de tu propósito. Recuerda que es responsabilidad de tu hijo decidir si come y cuánta cantidad comer de los alimentos ofrecidos.

  1. NO HAGAS UNA COMIDA DISTINTA PARA CADA MIEMBRO DE LA FAMILIA

No puedes controlar si tu hijo come o cuánto come, pero sí es tu responsabilidad decidir qué alimentos son ofrecidos. Ese es tu papel, no el de tu hijo.

  1. INCORPORA A TU HIJO A LA MESA FAMILIAR EN CUANTO SEA POSIBLE

Comer en familia es un regalo. Permite modelar (veros comer alimentos nutritivos y variados es parte de su aprendizaje), favorece las habilidades sociales por imitación, y es una manera de compartir momento.

  1. FUERA DISTRACCIONES EN LA MESA

Las distracciones, como por ejemplo el uso de pantallas, impiden que tu peque experimente visualmente los alimentos, algo fundamental en el proceso de aprendizaje. Además, el comer se convierte así en un acto automático, donde el niño no es consciente de lo que se mete en la boca, y desconecta de sus señales internas de hambre y saciedad.

Los distractores son muy usados, y tiene su razón: los padres logran que el niño coma, y el peque consigue evadirse del momento comer. A corto plazo puede funcionar, pero no así a medio y largo plazo.

  1. CREA UN ENTORNO POSITIVO Y CARIÑOSO EN LA MESA

Deseamos repetir lo que hemos disfrutado, lo que nos ha generado bienestar, en cambio tendemos a rechazar aquello que nos ha resultado desagradable o doloroso. Si quieres que tu hijo o hija acudan a la mesa felices y que muestren buena disposición a comer, debes crear una experiencia positiva en la mesa. Por ello, forzar, presionar, regañar nunca será una buena idea.

Cómo todo en crianza, la teoría es mucho más fácil que la práctica, pero si has leído hasta el final, ya tienes algo de información con la que empezar a trabajar. No todos los días serás capaz de mantener la calma ,ni de hacer las cosas del todo bien, pero lo importante es que no te culpes por ello, que seas constante y sobre todo DISFRUTA.

Autor

Dra. Carolina Imedio

Pediatra - Centro Creciendo Madrid

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