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Unidad del Pie Zambo

Especialidades en Creciendo Madrid

Unidad del Pie Zambo

El pie zambo o pie equinovaro congénito es una de las deformidades congénitas más frecuentes, presentándose en 1 de cada 1000 recién nacidos. El pie presenta todas las estructuras anatómicas pero con una posición anómala en cavo, aducto, varo y equino (el pie esta girado hacia dentro y de puntillas). Es el doble de frecuente en niños que en niñas y puede ser bilateral hasta en un 50% casos. Esta deformidad parece que tiene un origen genético multifactorial y puede estar asociado a otros cuadros.

GINECOLOGÍA: DIAGNÓSTICO ECOGRÁFICO PRENATAL

En la Unidad de Obstetricia-Diagnóstico Prenatal de Centro Creciendo Mirasierra se realiza un estudio morfológico ecográfico de las gestaciones controladas en él mismo. Durante dicho seguimiento se pueden llevar a cabo el diagnóstico de determinadas alteraciones como el pie zambo.

El diagnóstico durante la gestación permite establecer una asesoramiento multidisciplinar de esta malformación.

Si el diagnóstico ecográfico se realiza de forma precoz, es decir en el primer trimestre del embarazo, es más frecuente su asociación a otras anomalías. En el segundo trimestre, en la ecografía de la semana 20, es donde se diagnostican los pies equinovaros más frecuentemente. Por último, un diagnóstico tardío, en la ecografía del tercer trimestre, debe descartar que la alteración anatómica no sea como consecuencia de una malposición del feto intraútero.

No obstante, el diagnóstico ecográfico de un feto con pie zambo unilateral o de ambos, precisa realizar un despistaje de otros síndromes o enfermedades, tales como:

· Alteraciones del tubo neural (mielomeningocele, espina bífida).
· Artrogriposis.
· Tortícolis muscular congénita.
· Otras: displasia diastrófica, mielodisplasia, síndrome de las bandas amnióticas…

CIRUGÍA ORTOPÉDICA Y TRAUMATOLOGÍA INFANTIL

La primera consulta en traumatología infantil comienza en muchos casos, antes del nacimiento, en la consulta prenatal tras el diagnóstico ecográfico. En esta consulta vamos a explicaros a los futuros padres los hallazgos de la ecografía en el embarazo y os ayudaremos a entender la deformidad de vuestro hijo. Además, os explicaremos los pasos a seguir cuando nazca el bebé y resolveremos todas las dudas que os puedan generar preocupación.

Tras el nacimiento, volveremos a vernos en la consulta y tras explorar detenidamente a vuestro hijo, comenzaremos a corregir la deformidad. Para ello, utilizaremos el Método Ponseti, tratamiento de elección a nivel mundial, con resultados excelentes y que consiste en las siguientes tres fases:

1º – Colocación de yesos correctores semanales.

Se trata de realizar una manipulación concreta del pie y colocar unos yesos en un orden específico hasta lograr que los huesos desplazados en sus pies alcancen la posición correcta. El primer yeso se coloca normalmente entre los 5-10 dias de vida aprovechando la gran elasticidad de los tejidos. Los yesos deben llegar hasta la zona del muslo con una flexión de unos 90º a nivel de la rodilla. Los yesos se cambian cada semana, hasta un total de 4-6 yesos en los que vemos cómo progresivamente se van corrigiendo todas las deformidades exceptuando el equino (que lo corregiremos en el siguiente paso). Durante el enyesado es importante que el bebé este cómodo y tranquilo, para ello utilizamos música, juguetes, así como alimentación del bebe con biberón o lactancia materna.

2º.- Incisión percutánea del tendón de Aquiles

Para completar la corrección y corregir la dorsiflexión del pie (el equino), es necesario hacer una tenotomía o “corte” del tendón de Aquiles con una incisión de milímetros (con un bisturí muy pequeño) en la parte posterior del tobillo. Tras la pequeña intervención se aplica el yeso final durante 3 semanas para mantener la corrección deseada y que el tendón de Aquiles cicatrice alargado.

3º.- Férula de abducción para mantener la corrección y seguimiento

Tras retirar el ultimo yeso después de la tenotomía, pasamos a colocar una férula que mantendrá la corrección alcanzada con los yesos. Esta férula consiste en dos botitas conectadas con una barra de aluminio que mantiene los pies en rotación externa (con las puntas hacia afuera) y en dorsiflexión. Los 3 primeros meses las usaremos durante 23 hrs/día y posteriormente sólo para dormir hasta aproximadamente, los 4 años de edad. Es de suma importancia la complicidad de los padres para el mantenimiento de las botas las horas acordadas para evitar las recidivas. El seguimiento en consultas durará hasta el final del crecimiento. Durante esta fase se trabajará también con ejercicios de estiramientos y fortalecimiento, guiados por nuestro equipo de fisioterapia de CentroCreciendo Madrid.

El objetivo del tratamiento es obtener un pie plantígrado, fuerte y no doloroso que le permita al niño, y posteriormente adulto, realizar una vida totalmente normal.

Estamos juntos en este camino. Y como decía el Dr. Ignacio Ponseti: “Tu hijo es perfecto, sólo debemos enderezar sus piececitos”.

FISIOTERAPIA:

La fisioterapia en el pie zambo debe comenzar tras la fase de yesos. Nuestro tratamiento en una primera fase irá dirigido a:

• Mantener las correcciones conseguidas con los yesos en los distintos planos y ejes
• Flexibilización de los músculos implicados mediante estiramientos musculares.
• Mejora de los recorridos articulares de las articulaciones mediante la movilización pasiva.
• Potenciación de la musculatura antagonista (que se opone a la deformidad).

Una vez que el niño esté preparado para la carga:

• Educación de la marcha.
• Psicomotricidad global y preparación para la práctica deportiva.
• Ejercicios para mantener lo ganado durante el Ponseti y evitar las recidivas.

NEONATOLOGÍA Y PEDIATRIA:

En la Unidad Neonatal del Centro Creciendo queremos acompañaros en el cuidado de vuestro hijo, dandoos un apoyo específico desde la consulta de pediatría, en la cual realizaremos:

· Una colaboración estrecha con vosotros los padres y con los traumatólogos para la mejor adaptación de vuestro pequeño tanto a las escayolas como al aparto ortopédico, resolviendo cualquier obstáculo que pueda surgir.
· Seguimiento de la alimentación, crecimiento, desarrollo
· Junto a esto realizaremos las revisiones pediatricas correspondientes a su edad.
· Supervisión del calendario vacunal del propio niño, así como las recomendaciones de vacunación de los convivientes y cuidadores.